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CUIDADO CON LOS CHICOS

Escrito por el 15 de octubre de 2014

No es la primera vez (ni será la última) que se habla por estos lares de Garth Ennis, y es que el irlandés es uno de mis autores favoritos del panorama comiquero actual. Descarado siempre que le dejan, debajo de todas las barbaridades con las que nos obsequia, se puede ver la crítica ácida y mordaz en casi toda su obra. Y digo casi, porque a veces simplemente se explaya y suelta barbaridades que hacen que tenga que reírme ante semejante gamberrada.

Las tres cosas que más odia Ennis son la guerra, la religión y los súper héroes. The Boys trata de este último tema.

Personalmente cuando leí el argumento de la obra, sabía que debía tenerla en cuanto saliera. ¿Un cómic de súper héroes escrito por Ennis? Eso significaba algo grande. Y no me equivocaba.

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Portada del número 1 (Octubre de 2006).
De izquierda a derecha: el Carnicero, El Francés, Leche Materna, La Hembra y Hughie

En The Boys pienso que Ennis responde a la pregunta que lanzó Alan Moore en Watchmen, y es ¿Quién vigila a los vigilantes? Éstos son Los Chicos.

En un mundo en el que los súper héroes se rigen básicamente por la máxima de que un gran poder conlleva una gran corrupción, encontramos que Los Chicos son los únicos capaces de controlar a estos seres súper poderosos.

El protagonista de esta gamberrada es Huguie (un clon de Simon Pegg), quien vive tranquilo, feliz con su novia, enamorado, metido en una escena digna de la comedia romántica más ñoña, cuando su novia es victima colateral de la lucha de uno de estos héroes contra un villano (siendo la muerte del personaje una muestra de lo que podremos llegar a ver). Esto llama la atención de su persona a el Carnicero, el líder de este grupo de fenómenos capaces de poner en jaque a los superpoderosos.

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Me resulta curioso ver como en ese universo, los cómics de súper héroes existen, la gente los admira, compra sus productos, pero está claro que no los conocen. Los cómics maquillan la realidad, no la muestran en absoluto, cambiando sus verdaderos orígenes por los clichés que conocemos. Y es que el origen de todos los poderes de estos supers es el Compuesto V que corre por sus venas (lo cual le da una base “realista” a la existencia de seres así en ese mundo). Hablando del cual, el primer tema que veo trata este cómic es el maquiavélico concepto de que el fin justifica los medios, ya que tanto el Carnicero como el resto de sus chicos, también se han inyectado dicho compuesto para poder luchar en igualdad de condiciones contra esos dioses modernos.

Los Chicos, aparte de Hughie, recién reclutado, y de El Carnicero (el cuál tiene una venganza personal contra El Patriota, parodia clara de Superman) son: Leche Materna, la Hembra y el Francés. Durante todo el cómic se deja ver que Hughie es el sustituto de un miembro caído en combate, pero creo recordar que en ningún momento cuentan su historia completa.

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El Patriota, lider de los Siete

La serie comenzó su andadura dentro del sello Wildstorm, una filial de DC en la que se publicaron los seis primeros números, en los que los Chicos se enfrentan a un grupo de súper héroes adolescentes (los Teenage Kix, liderados por su versión de Nightwing, clara parodia de Outsiders). En este primer arco se presentan además de a los susodichos chicos otro grupo de supers, los Siete, que parodia vilmente a la Liga de la Justicia de América, grupo clave de DC, motivo por el cual se dejó de publicar en Wildstorm. Sin embargo una serie así no podía dejar de salir, no por favor, y el estudio Dynamite la recibió con los brazos abiertos

Para los que piensen que la medida adoptada por DC es un poco exagerada, decirles que The Boys no sólo parodia a los súper héroes, los muestran como seres obscenos, violentos, borrachos de poder. Escenas de sexo explícito, bizarro hacen de la obra una gamberrada que personalmente disfruto como un niño (aunque la verdad no es que sea apta para los niños, pero ya me entendéis).

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Miniserie de El Carnicero, una de las mejores sagas

El apartado gráfico durante casi toda la serie recae en Darick Robertson, conocido sobre todo por su trabajo en Transmetropolitan, haciendo que se le eche de menos en los números que no dibuja (debido a un accidente en el que una serpiente le mordió en la mano), siendo sustituido a veces por dibujantes que no consiguen captar el espíritu de la serie, haciendo que esos números sean algo sosos, incluso dificultando que se reconozcan algunos personajes.

El personaje de Hughie además de ser el protagonista, sirve como recurso para empalizar con el lector, en la forma que es el más humano de todo el grupo, el novato que desconoce cómo se formaron The Boys y que, al igual que nosotros, ha llegado a mitad de la historia, sin saber bien qué hacen y por qué, cosa que iremos averiguando junto con él, hasta enterarnos que fue en el 11S cuando los Siete fueron intocables para los Chicos, empezando la decadencia del grupo (decir que en este mundo el brutal ataque terrorista recayó sobre el Puente de Brooklyn

A mí parecer, la serie llega un momento en que parece que pierde el rumbo, no sabemos bien dónde quiere llegar, el despropósito reina en cada número llegando al cenit en el arco argumental llamado Herogasm, pero pronto recupera las riendas y nos cuentan lo que han venido a contar. No es gamberrada todo lo que reluce, además de la sátira hacia los supers, también se critica duramente la industria que los produce, el país que los produce y el mundo en el que se desarrollan dichos cómics.

Podemos ver como los macroeventos que se han puesto de moda últimamente en las grandes editoriales en la que los supers salvan el mundo, son la tapadera para el ya mencionado Herogasm, que no es otra cosa que una orgía en la cual los supers hacen lo que se hace en una orgía, no hay que explicar mucho más.

En The Boys, los supers con todo su poder, obedecen mayormente a los deseos de lucro de la editorial que publica sus cómics, la Vought-American, haciendo que nuestra realidad tome forma dentro de ellos de una forma personal, resucitando realmente mediante experimentos a gente que ha muerto, de forma que se conviertan en poco más que zombies, cosa que a la mega corporación no le importa ya que así puede subir las ventas de dicha colección, lo que básicamente ocurre en el mundo real, en el que los personajes que queremos básicamente responden a los caprichos de las editoriales que cada vez están más inmersas dentro de las megacorporaciones, obedeciendo los caprichos de éstas para convertirlos en meras fábricas de dinero.

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Último número de la serie (Noviembre 2012)

La serie The Boys ha sido editada en España por Norma editorial en 12 tomos que reúnen los 72 números en los que discurre la serie regular y las tres  miniseries, dedicadas al Herogasm, a la figura de Hughie y el Carnicero, siendo ésta última una maravilla, en la que ahonda en el motivo de venganza personal del Carnicero y que pese al tono gamberro de la serie, el tema que trata (sólo diré a modo de apunte que hay una violación de por medio), lo hace con sumo respeto, sabiendo que pese a todo el sexo gratuito que hemos podido ver, de todas las barbaridades que nos ha mostrado, ese tema no es de risa, al igual que el tema de la Guerra de las Malvinas con la que empieza dicho cómic.

También se esta reeditando en formato integral megatocho, reuniéndola en tres tomos que harán las delicias de los fisioterapeutas.

¡Leed muchos tebeos!

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